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Función de Google Chrome para ahorrar memoria RAM

Uno de los problemas que ha ido arrastrando desde siempre Google Chrome es el elevado consumo de memoria RAM cuando los usuarios abrían muchas pestañas a la vez. Este es uno de los principales motivos por los que los ordenadores van lentos cuando están trabajando con este navegador, y uno de los aspectos que los navegadores alternativos, sin éxito, intentan solucionar y vender a sus usuarios. Cada poco tiempo podemos ver cómo Google experimenta con nuevas formas de ahorrar drásticamente memoria RAM en el ordenador. Y una de las últimas novedades en este sentido no es otra que el nuevo modo Ahorro de memoria.

El modo de ahorro de memoria de Google Chrome es una función con la que el navegador promete liberar toda la RAM que sea posible mientras trabajamos con el ordenador. Para ello, Chrome controla todas las pestañas que están inactivas y, cuando detecta que llevamos un tiempo sin usarlas, las elimina directamente de la memoria para liberar recursos. Así, las pestañas que sí estamos usando responden con más fluidez, y cuando volvemos a abrir una pestaña suspendida, esta se recarga sola de forma automática sin que tengamos que hacer nada.

Por qué Chrome consume tanta RAM

Chrome utiliza un proceso separado del sistema operativo para cada pestaña que abrimos. Esto tiene ventajas claras: si una pestaña se cuelga, no arrastra al resto. Pero el precio a pagar es el consumo de memoria. Cada proceso reserva su propio espacio en la RAM, carga su propio motor JavaScript y mantiene activos todos los recursos de la página aunque llevemos horas sin mirarla. Si tienes veinte pestañas abiertas, Chrome puede fácilmente consumir más de 3 o 4 GB de RAM, dejando al sistema operativo con muy poco margen para el resto de aplicaciones.

El modo Ahorro de memoria ataca exactamente este problema. Según los propios datos de Google, activarlo puede reducir el consumo de RAM hasta un 40 % en situaciones de uso intensivo con muchas pestañas abiertas. No es una cifra pequeña: en un equipo con 8 GB de RAM, eso puede ser la diferencia entre que el sistema vaya fluido o que empiece a tirar de memoria virtual y todo se vuelva lento.

Cómo activar el Ahorro de memoria en Chrome

La función está disponible en la configuración de rendimiento del navegador y se activa en apenas unos segundos. Aquí tienes los pasos:

  1. Abre Google Chrome en tu ordenador.
  2. Haz clic en los tres puntos verticales que aparecen en la esquina superior derecha (el menú principal).
  3. Selecciona Configuración.
  4. En el panel izquierdo, haz clic en Rendimiento.
  5. Activa el interruptor que aparece junto a Ahorro de memoria.

Si quieres ir más rápido, escribe directamente chrome://settings/performance en la barra de direcciones y pulsa Enter. Te llevará a la misma pantalla de un solo golpe.

Los tres niveles de ahorro: cuál elegir

Una vez activada la función, Chrome te permite elegir entre tres niveles de agresividad a la hora de suspender pestañas:

  • Moderado: las pestañas se desactivan después de un periodo largo de inactividad. Es la opción más suave y apenas notarás diferencia en el uso diario, pero el ahorro de memoria también es menor.
  • Equilibrado (recomendado): Chrome espera un tiempo razonable antes de suspender una pestaña. Es el punto medio que Google recomienda para la mayoría de usuarios, y el que mejor equilibra rendimiento y ahorro.
  • Máximo: las pestañas se suspenden mucho antes. El ahorro de RAM es notable, pero si cambias de pestaña con frecuencia notarás que muchas se recargan cada vez que las abres.

Para la mayoría de usuarios, el modo Equilibrado es la opción más sensata. El modo Máximo tiene sentido en ordenadores con poca RAM (4 GB o menos) o cuando estás haciendo una tarea muy exigente, como editar vídeo o jugar, y quieres que Chrome ceda toda la memoria posible al resto del sistema.

Cómo excluir sitios para que nunca se suspendan

Hay páginas que no queremos que Chrome suspenda bajo ninguna circunstancia: el cliente de correo web, un panel de administración, una hoja de cálculo en la nube o cualquier herramienta con la que trabajas continuamente. Para esas páginas, Chrome permite crear una lista de excepciones.

En la misma pantalla de Rendimiento, busca la sección Mantener siempre activos estos sitios y haz clic en Añadir. Puedes elegir entre las pestañas que tienes abiertas en ese momento o escribir manualmente la URL del sitio que quieres proteger. A partir de ese momento, Chrome ignorará ese dominio al aplicar el modo de ahorro, y la pestaña nunca se suspenderá.

Además, Chrome ya excluye automáticamente ciertos tipos de pestañas aunque no las hayas añadido manualmente a la lista:

  • Pestañas que estén reproduciendo audio o vídeo.
  • Pestañas con una videollamada o captura de pantalla activa.
  • La pestaña que tienes seleccionada en ese momento.

Cómo identificar las pestañas suspendidas

Chrome puede mostrar visualmente qué pestañas están suspendidas para que sepas de antemano que al abrirlas se van a recargar. En la configuración de Rendimiento encontrarás la opción Aspecto de pestañas inactivas: si la activas, el icono de las pestañas suspendidas aparecerá enmarcado dentro de un círculo, lo que las distingue fácilmente del resto.

También puedes comprobar el estado de la memoria en tiempo real abriendo el Administrador de tareas de Chrome: ve al menú principal y selecciona Más herramientas > Administrador de tareas, o usa el atajo Shift + Esc. Ahí verás el consumo de memoria de cada pestaña y proceso activo, lo que te ayuda a detectar cuáles están comiendo más recursos.

Errores comunes al usar el Ahorro de memoria

Uno de los malentendidos más frecuentes es pensar que el modo Máximo siempre es mejor. Si trabajas habitualmente saltando entre pestañas, forzar suspensiones muy rápidas hace que tengas que esperar la recarga constantemente, lo que acaba siendo más molesto que útil. En ese caso, el modo Equilibrado o incluso el Moderado son opciones más cómodas.

Otro error habitual es no añadir a la lista de excepciones las páginas que usan formularios largos o sesiones de trabajo continuo. Si Chrome suspende una pestaña con un formulario a medio rellenar y luego la recarga, es posible que pierdas lo que habías escrito. La solución es sencilla: añade ese sitio a las excepciones antes de empezar a trabajar.

Por último, conviene recordar que el modo Ahorro de memoria no es la única herramienta de rendimiento que ofrece Chrome. En la misma pantalla de configuración encontrarás también el Ahorro de energía, que reduce la actividad en segundo plano y los efectos visuales para prolongar la batería en portátiles. Usar ambas funciones a la vez es perfectamente compatible y recomendable si trabajas desde un portátil conectado a la red eléctrica solo parte del día.

En definitiva, el modo Ahorro de memoria es una de las mejoras más prácticas que Google ha incorporado a Chrome en los últimos años. No requiere instalar ninguna extensión, no cambia la forma en que navegas y, en la mayoría de los casos, el usuario apenas nota que está activo, salvo porque el ordenador va más desahogado. Si todavía no lo tienes activado, merece la pena dedicarle dos minutos.

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